“República Federal de España” (II): la forma de Estado

Como ya se vio en la primera entrada de esta serie dedicada a un proyecto de España federal, la forma de Estado que propongo es el de una república federal. El porqué de una república y no una monarquía creo que resulta obvia en el siglo XXI, pues es evidente que acceder a la más alta magistratura de un Estado, como es la Jefatura del Estado, por nacimiento, no resulta precisamente muy democrático.

Dicho esto, hay que plantearse qué tipo de república federal sería. En mi opinión la república parlamentaria es la mejor, es decir, la república en la que la presidencia del gobierno está separada de la jefatura del Estado (al contrario de lo que ocurre en las repúblicas presidencialistas). Un ejemplo de este tipo de república es Alemania (que también es un Estado Federal).

Al ser España un país federal, se requerirían dos cámaras. La Cámara Baja, denominada Congreso de los Diputados, con un sistema similar al actual, aunque en mi opinión creo que sería más conveniente que la elección fuese por sufragio directo entre todos los españoles y no por provincias o territorios como es ahora (pues eso beneficia a los grandes partidos). Además, al ser la Cámara Alta una cámara territorial, como se explicará a continuación, no tiene sentido que también haya territorialidad en la Cámara Baja.

La Cámara Alta se denominaría Senado Federal y estaría compuesto por representantes de todos los Estados, con una cierta proporción, pero evitando también que los Estados más grandes fagocitaran a los pequeños. Los representantes de cada Estado Federal defenderían a su Estado y podrían vetar decisiones del Congreso que les afectasen.

Congreso de los Diputados

En cuanto al poder ejecutivo, el Presidente del Gobierno Federal se elegiría entre los miembros del Congreso, que a la vez conformaría su Gobierno. Este Gobierno estaría apoyado por el Consejo Asesor Federal, compuesto por representantes de todos los Estados federales y con capacidad de veto y decisión.

La jefatura del Estado sería totalmente ajena a estos dos poderes. El Jefe del Estado se denominaría Presidente de la República Federal y tendría simplemente funciones representativas. Su elección se realizaría por un amplio consenso, mediante una elección diferenciada a la de las Cámaras, entre personas de reconocido prestigio y dedicación al Estado y por periodos más largos (por ejemplo cada seis años) y con prórrogas posibles, para garantizar la estabilidad.

Cada uno de los Estados contaría con un Parlamento Federal que también tendría poder legislativo y también con un Presidente del Estado Federal, que representaría el poder ejecutivo (junto a su gobierno) y de representación del Estado.

La mayoría de las competencias recaerían en los Estados, salvo algunas de interés general para todo el país, como la Defensa o la representación exterior. Aun así, el Gobierno Federal de España y las Cámaras tendrían poder de decisión sobre políticas a nivel estatal y decisión sobre temas económicos e inversiones.

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“República Federal de España” (I): la organización territorial

Inicio con esta entrada una serie que abordará un proyecto de República Federal para España. Esta primera entrada pretende hacer una reflexión sobre su hipotética organización territorial en Estados Federados, cuya organización sería ésta:

  1. Estado Federal de Galicia (capital: Santiago de Compostela).
  2. Estado Federal de Asturias (capital: Oviedo).
  3. Estado Federal de Cantabria (capital: Santander).
  4. Estado Federal de Euskadi (capital: compartida entre Bilbao, San Sebastián y Vitoria).
  5. Estado Federal de Navarra (capital: Pamplona).
  6. Estado Federal de Aragón (capital: Zaragoza).
  7. Estado Federal de Cataluña (capital: Barcelona).
  8. Estado Federal de Valencia (capital: Valencia).
  9. Estado Federal de las Islas Baleares (capital: Palma de Mallorca).
  10. Estado Federal de Murcia (capital: compartida entre Murcia y Cartagena).
  11. Estado Federal de Andalucía (Capital: Sevilla)
  12. Estado Federal de Canarias (capital: compartida entre Las Palmas de G.C. y Sta. Cruz de Tenerife.).
  13. Estado Federal de León (capital: León).
  14. Estado federal de Castilla (capital: compartida entre las principales ciudades históricas, por ejemplo Burgos, Valladolid, Toledo y Albacete. Madrid al ya ser capital del Estado Federal de España, no tendría instituciones del Estado Federal de Castilla).

A estos Estados habría que unir a Ceuta y Melilla, que podrían constituirse como Ciudades-Estado, de forma autónoma, o vinculándose al Estado de Andalucía.

República Federal de España
Hipotética República Federal de España.

Esta solo es una propuesta, a la que habría que hacer varias salvedades :

  • Se podría plantear la unión entre Asturias y León si así lo decidiesen sus habitantes. El Estado se denominaría Estado Astur-Leonés.
  • Se debería poner sobre la mesa la posible unión de Euskadi y Navarra.
  • El caso de La Rioja es bastante particular. A riesgo de que algún riojano se enfade, no creo que tenga sentido su existencia como Comunidad Autónoma independiente (menos aun como Estado Federal). Aunque tradicionalmente se ha incluido administrativamente este territorio en Castilla, creo que tiene muchas más semejanzas con Euskadi e incluso con Navarra. Su encaje es difícil y suscitaría debates. Deberían decidir sus ciudadanos en todo caso.
  • Andalucía podría dividirse en oriental y occidental (como dos estados asociados o como estados diferentes).
  • Murcia podría integrarse en Castilla con un régimen especial (como el que tendrían también otros territorios con una cultura especial, como el Bierzo en León o el valle de Arán en Cataluña).
  • Madrid podría tener un régimen administrativo especial por su condición de capital, pero siempre dentro de Castilla.
  • Extremadura, como se ve, ha quedado integrada dentro de León, más que nada porque parte de su territorio perteneció a este reino, no por aspectos culturales. Extremadura me parece una región totalmente artificial, fruto de una unión entre dos provincias (Cáceres y Badajoz) bastante diferentes entre sí, pues la primera está mucho más vinculada a León o incluso a Castilla y la segunda a Andalucía. Otra opción sería que cada una crease un Estado propio.
  • He descartado la unión de Cataluña, Valencia y Baleares en unos hipotéticos “Países Catalanes”. Creo que no está en la voluntad mayoritaria de valencianos y baleares y además, esto anularía la cultura de estas dos comunidades en favor de la catalana.
  • Como se ve, he dejado a Cantabria como estado federal, sin integrarla en Castilla. Creo que por historia, tradición y cultura lo merece, a pesar de su pequeño tamaño. En el caso de ser inviable económicamente, se podría buscar una forma de libre asociación con Castilla, o un estado Cántabro-Castellano, pero solo como una cuestión formal, pues Cantabria debería mantener su autonomía y dejarse clara su diferencia con Castilla.

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